
Antecesora de la Liga Mexicana del Pacifico, la Liga de la Costa se jugó en Sonora y Sinaloa durante parte de los años 1940’s y 1950’s. Desde luego los Tacuarineros de Culiacán fueron los campeonísimos.
Buscando precisamente información sobre la Liga de la Costa me encontré con las siguientes curiosidades de la IV Temporada 1948-1949 en:
http://www.historiadehermosillo.com/BASEBALL/04temporada/04temp.htm
(Whitey Ford tiró en la Liga!)
“La temporada comenzó el penúltimo día de octubre de 1948 visitando Hermosillo a Mochis, Culiacán a Guaymas y Obregón a Mazatlán. El “caballito” de batalla de los Queliteros, el gran “ciclón” Manuel Echeverría, doblegó a los Cañeros en el partido inaugural por marcador de 6-3 aunque en el segundo de la serie “Booker” (“Balazos”) McDaniels pinta de blanco 2-0 al equipo capitalino. De nueva cuenta Echeverría acumula otra victoria más a su larga y exitosa carrera deportiva venciendo en el decisivo a Guillermo “Memo” Luna con marcador de 7 carreras a 3 con menos de dos días de descanso. Echeverría iniciaba como era su costumbre, sin embargo como se vería después, el beisbol le tenía preparados momentos ingratos que tendría que enfrentar con valor el gran atleta.
“En el puerto sonorense de Guaymas, “la Tuza” Ramírez deja de manifiesto que vendría por una gran temporada venciendo por blanqueada a los Ostioneros 4-0 quienes aún lucían incompletos esperando la llegada de “su” Theolic Smith (que no apareció) y del “brujo” Barney Serrell (que tuvo una campaña desafortunada). Los “Tacuarineros” barren en la serie al débil equipo porteño ganando el segundo 4-2 con gran serpentina de Tomás Arroyo y el Negro Morales saca su escoba terminando el barrido por marcador de 3-2 sobre Ladislao Zamora
“En el puerto Mazatleco, los “Trigueros” de Obregón sólo empatan el segundo juego 2-2 en 11 entradas, perdiendo los otros dos por marcador de 3-2 con gran labor de Daniel Ríos, y 12 carreras a 1 lanzando el novato sensación de 20 años Eddie Whitey Ford, el mismo que durante la década de los cincuentas y sesentas sería un superestrella en las Grandes Ligas con los Yankees de Nueva York, estando hoy en día en el selecto grupo de los inmortales de Cooperstown.
“Muy pronto el desarrollo de la campaña descubrió quienes podían llegar a ser campeones. Venados de Mazatlán y Tomateros de Culiacán, acérrimos enemigos del vecino estado de Sinaloa, empezaron a ganar partidos a dos manos empujando poco a poco hacia el sótano a las débiles novenas de Hermosillo y Guaymas. Mochis por su parte resistió un poco más el embate de las poderosas escuadras sinaloenses siendo los “Trigueros” de Obregón quienes lograron intimidarlos fuertemente logrando armar uno de los equipos más completos en la historia de la Liga de la Costa de Pacífico.
“Al concluir la penúltima serie Culiacán sacaba medio juego de ventaja a Mazatlán y Obregón; los tres equipos exhibían un empate exacto de 35 victorias, aunque los “culichis” tenían un juego pendiente con Mochis presentando 21 derrotas a cambio de 22 de los otros dos; casualmente en la última serie se enfrentarían “Cañeros” y “Tacuarineros” en un fin de semana clave para conocer al nuevo campéon. Culiacán logró su propósito y el lunes 14 de marzo los periódicos anunciaban al nuevo rey del beisbol norteño, trofeo obtenido al lograr la victoria en los cuatro partidos ante Mochis concluyendo así una excelente campaña, iniciando una serie de triunfos excepcionales que lo llevarían a ser uno de los mejores clubes en los 13 años de vida del torneo.”
El lector observador habrá notado que el texto anterior fue tomado de una crónica de la historia de Hermosillo. Sería genial que algún historiador culichi rememorara el pasado de Culiacán, incluyendo su relación gloriosa con el béisbol. Digo, no todo es narcotráfico y politiquería, ¿o sí?
Buscando precisamente información sobre la Liga de la Costa me encontré con las siguientes curiosidades de la IV Temporada 1948-1949 en:
http://www.historiadehermosillo.com/BASEBALL/04temporada/04temp.htm
(Whitey Ford tiró en la Liga!)
“La temporada comenzó el penúltimo día de octubre de 1948 visitando Hermosillo a Mochis, Culiacán a Guaymas y Obregón a Mazatlán. El “caballito” de batalla de los Queliteros, el gran “ciclón” Manuel Echeverría, doblegó a los Cañeros en el partido inaugural por marcador de 6-3 aunque en el segundo de la serie “Booker” (“Balazos”) McDaniels pinta de blanco 2-0 al equipo capitalino. De nueva cuenta Echeverría acumula otra victoria más a su larga y exitosa carrera deportiva venciendo en el decisivo a Guillermo “Memo” Luna con marcador de 7 carreras a 3 con menos de dos días de descanso. Echeverría iniciaba como era su costumbre, sin embargo como se vería después, el beisbol le tenía preparados momentos ingratos que tendría que enfrentar con valor el gran atleta.
“En el puerto sonorense de Guaymas, “la Tuza” Ramírez deja de manifiesto que vendría por una gran temporada venciendo por blanqueada a los Ostioneros 4-0 quienes aún lucían incompletos esperando la llegada de “su” Theolic Smith (que no apareció) y del “brujo” Barney Serrell (que tuvo una campaña desafortunada). Los “Tacuarineros” barren en la serie al débil equipo porteño ganando el segundo 4-2 con gran serpentina de Tomás Arroyo y el Negro Morales saca su escoba terminando el barrido por marcador de 3-2 sobre Ladislao Zamora
“En el puerto Mazatleco, los “Trigueros” de Obregón sólo empatan el segundo juego 2-2 en 11 entradas, perdiendo los otros dos por marcador de 3-2 con gran labor de Daniel Ríos, y 12 carreras a 1 lanzando el novato sensación de 20 años Eddie Whitey Ford, el mismo que durante la década de los cincuentas y sesentas sería un superestrella en las Grandes Ligas con los Yankees de Nueva York, estando hoy en día en el selecto grupo de los inmortales de Cooperstown.
“Muy pronto el desarrollo de la campaña descubrió quienes podían llegar a ser campeones. Venados de Mazatlán y Tomateros de Culiacán, acérrimos enemigos del vecino estado de Sinaloa, empezaron a ganar partidos a dos manos empujando poco a poco hacia el sótano a las débiles novenas de Hermosillo y Guaymas. Mochis por su parte resistió un poco más el embate de las poderosas escuadras sinaloenses siendo los “Trigueros” de Obregón quienes lograron intimidarlos fuertemente logrando armar uno de los equipos más completos en la historia de la Liga de la Costa de Pacífico.
“Al concluir la penúltima serie Culiacán sacaba medio juego de ventaja a Mazatlán y Obregón; los tres equipos exhibían un empate exacto de 35 victorias, aunque los “culichis” tenían un juego pendiente con Mochis presentando 21 derrotas a cambio de 22 de los otros dos; casualmente en la última serie se enfrentarían “Cañeros” y “Tacuarineros” en un fin de semana clave para conocer al nuevo campéon. Culiacán logró su propósito y el lunes 14 de marzo los periódicos anunciaban al nuevo rey del beisbol norteño, trofeo obtenido al lograr la victoria en los cuatro partidos ante Mochis concluyendo así una excelente campaña, iniciando una serie de triunfos excepcionales que lo llevarían a ser uno de los mejores clubes en los 13 años de vida del torneo.”
El lector observador habrá notado que el texto anterior fue tomado de una crónica de la historia de Hermosillo. Sería genial que algún historiador culichi rememorara el pasado de Culiacán, incluyendo su relación gloriosa con el béisbol. Digo, no todo es narcotráfico y politiquería, ¿o sí?



