viernes, 2 de enero de 2009

PISA Y CORRE. BÉISBOL POR ESCRITO


Hace tiempo leí el libro del encabezado. Me gustó, sobre todo porque eran textos centrados en el Rey de los Deportes. Desde luego si de escoger se trata me sigo quedando con la Historia de la Liga Mexicana del Pacífico de don Alfonso Araujo, porque quien entiende un poco de este juego sabrá que la realidad del béisbol posea una magia más sorprendente que la de la propia ficción, siempre supeditada ésta a las formas literarias conocidas o por descubrir. En fin, abajo encontrarán un mensaje publicitario para los interesados en el libro referido en primera instancia.
Vicente Leñero y Gerardo de la Torre reúnen textos beisbolísticos de grandes escritores en una compilación titulada PISA Y CORRE, EL BÉISBOL POR ESCRITO. El béisbol es capaz de suscitar pasiones dignas de quedar plasmadas en papel. Vicente Leñero y Gerardo de la Torre lo saben, y por ello reunieron a escritores de la talla de José Agustín, Eliseo Alberto, Daniel Sada y Eduardo Lizalde, entre otros, para transmitir su sentir acerca de este deporte. Gerardo de la Torre comenta, que el libro cuenta con teatro, cuento, poemas, ensayos, novela... entre otras cosas, eso sí, todos escritos con elegancia, categoría y literatura, todas son obras de profesionales. Leñero, que entró después, hizo mucho énfasis en escribir algo consagrado, nada de chavos que escriben un cuento de béisbol o mucha gente que por salir escribe algo. Después de esto, a la conclusión que llegaron fue que sí hay una literatura beisbolera en español. En el béisbol, De la Torre encuentra un juego de tensiones, de estrategias, de anécdotas maravillosas y de terminologías que se aplican a la vida cotidiana, como "cuando andas con la novia, y te preguntan cómo vas, dices: -pues mal, me tiene en 3 y 2-, o cuando un hijo está a punto de nacer, dice: -tengo hombre en tercera-. Pero también, agrega De la Torre, porque encuentra en este deporte una especie de sensualidad que no existe en otros deportes: "Eso de tener el guante, por ejemplo. De joven, cuando jugaba, me dormía con el guante junto a la almohada". El béisbol es capaz de despertar mucha pasión, pero no como en el fútbol, que ha provocado guerras (como la guerra de Honduras y El Salvador) o que consume gran parte de nuestra vida en el terreno de juego: "En el béisbol ves el juego, termina, y adiós y hasta otro día. Hay quienes lloran, rezan, pero saliendo del parque se les olvida y se dedican a lo que se tienen que dedicar en la vida. "Yo no he visto que se diviertan tanto los jugadores de otros equipos como en el béisbol. Que bromeen, que se relajen, ¿por qué? Porque te da tiempo. En el béisbol tienes que pensar todo el tiempo, que si viene hacia a mí o qué voy a hacer, que si viene por derecha o por izquierda, etc., por eso te da tiempo". Por último externo: "Todos los textos (del libro) tienen que ver con la vida, digo, imagínense a los primeros hombres en la tierra, erguidos: el homo erectus, ya no vamos a decir el homo sapiens, ¿Cómo se hacia de alimentos con las bestias mayores? Bien con piedras, bien con palos, usaba el palo y la pelota desde el principio. Y ahí está el acto de batear y el acto de lanzar".PISA Y CORRE, EL BÉISBOL POR ESCRITO se encuentra en las librerías bajo la editorial de Alfaguara.

jueves, 1 de enero de 2009

APRENDIENDO A LEER BÉISBOL


En la biblioteca del congreso de los Estados Unidos se encuentran algunos ejemplares de un peculiar libro destinado a enseñar a los niños el alfabeto. Lo curioso del asunto es la temática empleada para tal fin: el béisbol. Los pequeños aprenden sus primeras letras a través de palabras y términos netamente beisboleros.

Si en México se manejara algo así en los libros de texto para que en lugar de que los niños usaran sus primeras letras no para aprender sobre dudosos héroes oficiales o formas inexistentes de gobierno, sino sobre caballeros del béisbol como Roberto Clemente o Greg Maddux, mataríamos dos o tres pájaros de un tiro: enseñaríamos a leer, enseñaríamos a apreciar cosas sanas para la inteligencia y probablemente enseñaríamos a apartarse de la pereza mental del fútbol maquiavelicamente suministrado por las execrables televisoras abiertas. Mil veces preferible que nuestros niños sueñen con ser jardineros centrales que con ser narcotraficantes, secuestradores, padrotes o diputados.

DESEOS DE AÑO NUEVO


No es posible escribir sin unos tragos entre pecho y espalda. Sólo los niños y los borrachos dicen la verdad. Pero no escribo deseos sino pensamientos. Mal, mal, no hay aquí la perfección formal de un texto trabajado y corregido, pero qué diablos, no me imagino a Rimbaud titubeando al escribir un verso.

1. Los Tomateros... porca miseria… no, no voy a hablar en contra de ellos, aunque bien lo merecen. Esta temporada (2008, porque no llegaron al 2009), se salvan unos pocos de ellos, entre los que se encuentran Cuco Cervantes, Casey McGegee, el Chato Vázquez, Ramiro Peña, Héctor Rodríguez, Omar Espinoza y Federico Castañeda. Que se consigan pitcheo decente, que vuelva el Paquín y que el hermano del Kung-Fu Zazueta siga creciendo como pelotero, o sea Amadeo Zazueta. Y que Hermosillo no gane el campeonato.

2. Los Yankees. That damn God blessed Yanks! Que los dólares sirvan de algo: que Sabathia muestre cojones al tirar en play-offs, que Burnett no se lesione y que Texeira siga bateando como siempre.

3. Que se vaya a la mierda George W. Bush.

4. Que el autor de esta bítacora escriba menos y lea más, sobre todo a Céline, a Jabès y a Char. Menos U2 y más Bob Dylan.

5. Que el partido entre Cuba y México en el Clásico Mundial sea memorable. Doy el brazo izquierdo de mi mejor amigo para que así sea. Ahí estaré.

6. Que logre pagar las deudas del 2008. Que ustedes también.

7. Que la Serie Mundial del 2009 sea al menos de la calidad de la que vimos entre Tampa Bay y Philadelphia en el 2008.

8. Que siga siendo amo y señor de las ligas fantásticas de Béisbol en Yahoo!

9. Que el Chino reconozca a sus hijos regados y que baje los precios de los productos en las tiendas Ley.

10. Que Noelia, mi pareja, a pesar de ser española, pueda aprender sobre béisbol para que supere las limitaciones inherentes al rácano mundo del fútbol.

viernes, 26 de diciembre de 2008

BORGES Y EL BÉISBOL


Cuando uno revisa la lista de los escritores galardonados con el Premio Nobel de Literatura no puede uno sino pensar en que al menos la mitad de ellos palidece ante el talento del argentino Jorge Luis Borges. Con esta frase no pretendo iniciar crítica alguna, sino simplemente realzar el hecho de que el Nobel, esa medalla del establishment, no mereció a alguien como el gran Borges.
Borges se caracterizó desde muy temprana edad por su cercanía con la cultura anglo-sajona, sobre todo la inglesa (su abuela materna era originaria de la isla) y en menor medida la norteamericana. Por ello no ha de extrañar que Borges tuviera una idea acerca del Juego de Pelota que tanto atraía a los paisanos de Walt Whitman.
A continuación reproduzco un intercambio de ideas sostenido en la ciudad de los sueños entre Borges y un periodista del New York Times.

Borges, ahora mismo en este país Mantle es más importante que Hemingway. ¿Qué piensa de eso?
Eso delata nuestro siglo. Defender la razón siempre ha sido una ambición humana, pero yo no sé si la literatura nos ha hecho razonables. En cambio, la historia real es una historia militar. O en todo caso, lo que llega a nosotros es eso. De algún modo el béisbol es dramático y tiene un valor estético. Es una suerte de libro raro que se escribe a la vista de los espectadores. Algunos llegan al final llorando. Recuerdo que eso me sucedió al leer acerca de las guerras púnicas.

Como siempre, lo conmueve lo épico.
Sí, precisamente, aunque como sabe yo ya no puedo leer por mi mismo a causa de mi ceguera, muchos menos seguir un match de béisbol.

¿Alguna vez pensó en que el béisbol da la impresión de que guarda, como su escritura, Borges, una estricta fidelidad al orden?
Me gustaría saber cuál orden (ríe).

Bueno, es un orden que preside, naturalmente, su escritura y sus actos.
Mis actos, yo no sé. La verdad es que he obrado de un modo tan irresponsable. Mi vida es bastante casual, y trato de que mi escritura no sea casual, es decir, trato, bueno, de que haya algo de cosmos, aunque sea esencialmente el caos. Como puede ocurrir en el universo o en el béisbol, desde luego. Hay cierto orden, pero un orden… bastante pudoroso, bastante secreto, sí.

Ese orden en el béisbol sería el sabor de lo épico.
Puede ser. Hay un sabor de que nuestro tiempo no suele percibir el elemental sabor del heroísmo. A mí curiosamente me conmueve más lo épico que lo lírico, o que lo elegíaco. A veces yo he llorado leyendo algo. Así que supongo que alguien puede llorar tras un match de béisbol. Quizá los aficionados al béisbol buscan la épica que no les depara su vida cotidiana. Sería un destino fatalmente suyo.

La alarma que crea la belleza del juego, digamos.
Sí, la alarma que crea la belleza, ya que la belleza es una forma de alarma o inquietud, en todo caso.

Sobre todo si recordamos aquella frase de Platón, en el Banquete, que dice: “Orientado hacia el inmenso mar de la belleza.”
¡Ah!, es una linda frase. Sí, parece que son palabras esenciales. El aficionado es al final un lector de la belleza.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

LO DICHO


"El Club Naranjeros de Hermosillo informa que el Sr. Francisco Estrada deja a partir de hoy de ser el manejador del equipo. A pesar del trabajo realizado por el estratega navojoense, los resultados no han sido los esperados y por esa razón el Consejo Directivo del Club ha tomado esta decisión.”
Así reza una nota periodística. Lo siento por Paquín y su cuenta bancaria, pero todos sabemos que los naranjeros no son un club para él. Paquín es y será por siempre un Tomatero de Culiacán. El más grande manager de la Liga del Pacifico. Sí, señor.

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